Clic final

Nunca llegué a odiarlo del todo. Reconozco que resbalé cerca del acantilado del rencor. Él me lanceó el pecho, y mi vida se desmoronó en salmuera reseca. ¿Qué culpa tenía él? ¿O era la culpa de ella? Todas las preguntas las he formulado tarde, y la más interesante fue la última: ¿qué culpa tenía yo?… Leer más Clic final