No me toques

Se me rompió en invierno el amor por el contacto físico. Un abrazo, una caricia, un beso, o simplemente unas palmaditas en la espalda. Todo eso huyó una noche en la que arrastraba náuseas de soledad. Acababa de romper con mi novia y me había alquilado un ático en un viejo edificio del centro. Muy… Leer más No me toques